Masonería para Todos

Masonería para Todos

martes, 7 de agosto de 2018

EN LOS "300 AÑOS" DE LA MASONERÍA....


LA MASONERÍA NO NACIÓ EN 1717

Christian Jacq
(Extraído de su libro Masonería, historia e iniciación)


 

El año 1717 es una fecha sagrada para muchos masones. Aquel año, el 24 de junio exactamente, algunos de ellos pertenecientes a cuatro logias londinenses se reúnen en una asamblea que pretenden que sea solemne. Esas logias tenían la costumbre de trabajar en tabernas de evocadores nombres: La oca y la parrilla, El manzano, La corona y El cubilete y las uvas. La asamblea general se celebró en La oca y la parrilla.

Aquel 24 de junio de 1717, los escasos hermanos reunidos eligen a mano alzada a un gran maestro, Anthony Sayer. Crean una jurisdicción cuya soberanía va a extenderse a todas las logias del mundo y definen la nueva Gran Logia de Inglaterra como la «logia madre» de todas las demás; en adelante, ella concederá o no la «regularidad».

Antes, las células de constructores sólo dependían de sí mismas; las grandes logias, como la de Estrasburgo, no tenían poderes especiales.

Sin ninguna duda, aquella jornada fue muy importante en la historia del siglo XVIII y, más aún, en la de la masonería.

Por primera vez, un poder legislativo impone decisiones por iniciativa propia; aunque sus comienzos fueran modestos, pronto adquirió una considerable importancia y la Gran Logia Unida de Inglaterra es, hoy todavía., la institución central que «reconoce» o no «reconoce» las obediencias o asociaciones nacionales.

¿Cómo se había llegado a eso? Muchas explicaciones se propusieron. Se habló de la nueva idea de tolerancia que iba a florecer durante los siguientes decenios. Pero eso no se adecua a esta toma autoritaria de poder. Se evocó también la prodigiosa reputación de las cofradías de constructores: en una época en la que la libertad de reunión estaba muy restringida, la masonería se presentaba como el único centro donde unos hombres de buena voluntad podían reunirse para intercambiar consideraciones con toda tranquilidad. Eso no explica tampoco la voluntad de “Centralización» de los masones ingleses.

Nuestra opinión es que la fundación de esa Gran Logia es la ineluctable culminación de un período de la historia.

En 1702, Christopher Wren, el último gran maestro de la antigua masonería, se retira. Wren era un arquitecto, un albañil o masón «operativo»; por desgracia, sus construcciones no tenían ya la calidad de las realizadas por sus predecesores. El ideal que animaba a los canteros de la Edad Media había desaparecido desde hacía mucho tiempo y el arquitecto iba convirtiéndose, poco a poco, en un funcionario indiferente al esoterismo y al simbolismo.

Insistamos en un hecho que no ha llamado demasiado la atención de los historiadores masónicos: en 1717 nace la masonería «especulativa». En 1707, diez años antes, la Dieta imperial daba a conocer un decreto que suprimía la autoridad de la Gran Logia de Estrasburgo sobre las logias de masones alemanes. En 1731 y en 1732 dos nuevos decretos declaran ilegales las cofradías de constructores.

Precisamente cuando los intelectuales toman en sus manos el destino de la masonería, sus verdaderos fundadores, los compañeros constructores, se ven obligados a entrar en una semi-clandestinidad porque la civilización occidental no comprende ya su mensaje.

Todo el drama estriba en esta contradicción; quienes construyen realmente y detentan la tradición iniciática de Occidente no tienen voz en el capítulo. Christopher Wren no podía defender su ideal; asistió de lejos y sin decir nada a la fundación de la Gran Logia de Inglaterra.

El antiguo mundo masónico desaparece, la nueva masonería emprende el vuelo. Un vuelo tal que cierto número de historiadores, masones o no, borrarán los siglos precedentes y harán que la historia de la orden comience en 1717.

Pocas veces una revolución tuvo tanta influencia. Los masones reunidos en Londres no tenían conciencia de ello. Sufriendo el determinismo de su época, concretizaron sencillamente una situación dada.

No puede disociarse la fundación de la Gran Logia inglesa de las nuevas Constituciones aparecidas en 1723. Dos hombres desempeñaron un papel decisivo en esta empresa: el pastor Jean Théophile Désaguliers y el pastor Anderson. Nacido en La Rochelle en 1683, Désaguliers fue, en 1719, el tercer gran maestro de la Gran Logia de Inglaterra. Puesto que su familia se estableció en este país, cursó sus estudios en Oxford y se convirtió en profesor de filosofía y de ciencias experimentales. Miembro de la Royal Society y amigo de Newton, ese austero personaje a quien, sin embargo, le gustaba banquetear con sus hermanos, fue probablemente el cerebro pensante que decidió la puesta en marcha de Constituciones renovadas. Su cultura y su estado de ánimo le llevaban a abogar por la tolerancia contra las doctrinas papistas; deseaba también desprenderse del materialismo ambiental y no ceder a las críticas racionales que desnaturalizaban la idea de Dios.

El pastor Anderson nació en 1684. Le gustaba mucho escribir y se entregaba con pasión a la investigación histórica. Los juicios que han hecho sobre él los historiadores van de un extremo a otro; para unos, era un gran iniciado que sabía perfectamente lo que hacía, como demostraría una alusión de su texto a Thule, el extremo septentrional de nuestro mundo donde, según antiquísimas leyendas, habría aparecido por primera vez la vida. Según otros, Anderson era un personaje insulso, la sombra obediente y ciega de Désaguliers. Se habría limitado a tomar la pluma y escribir las frases que se le dictaban.

A falta de pruebas, es imposible adoptar una u otra posición. Detalle curioso: sólo doce hermanos asistieron a las exequias de Anderson, muerto en 1739.

¿Desconsideración o número simbólico? Lo ignoramos. No estamos mejor informados sobre cómo fueron redactadas las famosas Constituciones. Esquematizando, predominan tres teorías; o Anderson es su único autor;o Désagulliers es el verdadero autor y Anderson el celoso redactor; o un comité de catorce masones indicó las ideas maestras a las que Anderson dio forma.

El más completo misterio gravita sobre estos acontecimientos, y difícilmente va a aclararse. Historiadores de varias nacionalidades han hurgado en los archivos sin descubrir un documento definitivo. En cambio, una confesión en la pluma del propio

Anderson es de lo más sorprendente: «Hermanos llenos de escrúpulos», escribe, «quemaron con demasiada precipitación varios manuscritos de valor referentes a la Fraternidad, las Logias, Reglamentos, Obligaciones, Secretos y Usos, para que esos papeles no cayeran en manos de los profanos».

¡La justificación es bastante magra! Esta revelación nos dice, en términos muy claros, que las auténticas Constituciones fueron sencillamente destruidas para que nadie pudiera, en el porvenir, establecer comparaciones significativas. Destrucción ingenua, por lo demás, puesto que las antiguas reglas de vida de los masones fueron parcialmente recuperadas.
El hecho es significativo; es la traducción inequívoca de una mentalidad en la que el respeto a los padres de la tradición masónica es escaso.

Abandonemos por un instante ese clima algo turbio e interesémonos por algunos puntos importantes de las primeras Constituciones de la masonería moderna. «Un masón», se nos dice, «está obligado por su dependencia a obedecer la ley moral; y si comprende bien el arte, nunca será ateo estúpido ni libertino irreligioso.» La frase fue modificada a continuación, y Dios reemplazó la ley moral con variadas formulaciones.

Eso será objeto de querella sin fin entre las obediencias, militando unas por la creencia, otras por el ateísmo y el anticlericalismo. Si se olvidan los detalles de vocabulario, debe reconocerse que el principio de las Constituciones no presenta ambigüedad alguna: si el iniciado practica el arte masónico de un modo consciente, no será ateo ni irreligioso. Al escribirlo, Anderson respetaba el espíritu de los antiguos constructores que sabían ser, al mismo tiempo, hombres de fe y de conocimiento.

Anderson precisa más aún estas nociones: «Y sean cuales sean nuestras diferentes opiniones sobre otras cosas, dando a todos los hombres libertad de conciencia, como masones estamos armoniosamente de acuerdo con la noble ciencia y el arte real».

El tema del secreto ritual se aborda en el Canto del Maestro: ¿Quién puede revelar el Arte real o cantar sus secretos en un canto? Están guardados de modo seguro en el corazón del masón y pertenecen a la antigua Logia.

A estos pensamientos se añade una regla comunitaria que, también ella, es rigurosamente tradicional: «Ninguna enemistad o querella privada debe cruzar el umbral de la Logia, y menos aún querellas sobre la religión, o las naciones, o la política de Estado, puesto que nosotros, como masones, somos únicamente de la religión universal; somos también de todas las naciones, idiomas, parentescos y lenguajes, y estamos decididamente contra todas las políticas, puesto que nunca han contribuido y nunca pueden contribuir al bienestar de la Logia».

Indiscutiblemente, es una notable fidelidad a la verdad de los antiguos constructores cuya moral profesional era de una pureza absoluta y les prohibía todo intento de intervención en una política del todo apegada a lo material.

Una breve frase de las Constituciones de Anderson fue muy pronto olvidada por las asociaciones masónicas: «Ningún maestro o vigilante es elegido por su antigüedad, sino por su mérito». Esta ley, más espiritual que material, fue traicionada a menudo.

Una última mirada a las Constituciones nos permitirá evocar el problema de las elecciones: «Ningún hombre», escribe Anderson, «puede ser registrado como hermano en una logia particular o ser admitido en ella como miembro sin el consentimiento unánime de todos los miembros de esa logia presentes cuando el candidato es propuesto, y su consentimiento es formalmente requerido por el maestro, y deben significar su consentimiento o disentimiento en su propia y prudente manera, bien virtual o formalmente, pero por unanimidad».

Esta regla de vida, que parecía indispensable para la armonía de una sociedad iniciática, fue sustituida poco tiempo después por escrutinios «democráticos» donde se utilizaban las famosas bolas negras para el «no» y las bolas blancas para el «sí». Un reglamento de 1739 intentó en vano mostrar las virtudes de la unanimidad: «Si se forzara a una logia a recibir como miembro a alguien que no fuese generalmente aceptado por todos, el descontento resultante sería perjudicial para la unión y la libertad tan necesarias a los hermanos que actúan, y podría así causar la destrucción de la Logia».

Si se hace el balance de las leyes dictadas en las Constituciones, se advierte que parte de ellas no revelan la masonería. Advertencia muy platónica, puesto que su aplicación efectiva fue de lo más irregular. Se procedió, por otra parte, a nuevas redacciones y a modificaciones de acuerdo con las doctrinas favoritas en un momento u otro. Determinada obediencia se remite a una de las versiones para probar su legitimidad, otra se remite a una segunda versión.

Lo más importante, en ese estadio de nuestra investigación, es analizar las consecuencias de la toma del poder masónico por la Gran Logia de Inglaterra. Para Jacques Maréchal, la masonería de 1717 fue creada por unos hombres fatigados de las querellas religiosas de su tiempo; discutían y celebraban banquetes en el oasis de la logia, en un clima de franca camaradería. Según Marius Le-page, uno de los escritores masones contemporáneos más leídos, «de aquel día nefasto data el declive de la masonería auténticamente tradicional».

De hecho, precisamente cuando la masonería entra en la historia con la forma de una institución definida por reglamentos administrativos, entra también en un largo período de decadencia con respecto a sus objetivos originales. La sustancia de un orden iniciático, en efecto, es el simbolismo que procura al hombre la posibilidad de iniciarse en espíritu; en cuanto una orden basa su autoridad en una legislación temporal, en detrimento de cualquier otro factor, se condena a sufrir las fluctuaciones históricas. La masonería de 1717 olvidó la máxima medieval: «Cuando el espíritu reina, no se necesitan leyes». Según la teoría contraria, los acontecimientos de 1717 señalan el esperado nacimiento de una masonería que se desprende, por fin, de un clima manual e inculto lanzándose hacia las cimas del intelecto.

Todos los historiadores están de acuerdo en decir que los intelectuales sustituyeron a los artesanos; ya en el siglo XVII, los talleres dejan entrar en sus filas a masones llamados «aceptados», es decir, hombres que no practican un oficio artesanal.

Por eso se designa la antigua comunidad con el nombre de «masonería operativa» y la nueva comunidad con el de «masonería especulativa».

No tienen el menor valor ni en el plano histórico ni en el plano iniciático. En primer lugar, algunos «especulativos» fueron admitidos en las corporaciones de constructores ya en la antigüedad. En segundo lugar —y éste es el punto principal—, esos especulativos no eran pensadores que discutían sobre el sexo de los ángeles o se atareaban rehaciendo el mundo en una esquina de la mesa de un banquete. Los maestros de obra de la Edad Media eran, primero, «especulativos» cuando creaban el plan abstracto de las catedrales futuras; eran luego «operativos» que modelaban la materia para extraer de ella la belleza oculta.

La antigua masonería formaba, por consiguiente, iniciados «operativos» y «especulativos» a la vez, que unían la mano y el espíritu.

En las logias del siglo XVII, la situación es muy distinta; los artesanos desaparecen rápidamente y sus lugares son ocupados no por «especulativos» en el sentido medieval del término, sino por intelectuales. Muy pronto, los propios masones van a quejarse de la escasa calidad del reclutamiento; puesto que las pruebas «operativas» desaparecieron con los constructores, los criterios de admisión se hacen más bien borrosos.

Advirtamos también que los fundadores de la Gran Logia de Inglaterra son protestantes que, forzosamente, tiñen la nueva masonería con sus posiciones intelectuales y religiosas; predican un tipo de responsabilidad moral que corresponde a sus creencias y no se sitúan en la exacta prolongación de la cristiandad medieval. El razonamiento era simple: los antiguos masones eran católicos, es decir, papistas, intolerantes y sectarios. Había que retomar, por lo tanto, en las Constituciones, algunos de sus principios modificando su estado de espíritu general. Modificación tal, como hemos visto, que los valores más auténticos de las Constituciones se quedaron en piadosos deseos. Mucho más que una continuación, se trata, pues, de una sustitución.

La masonería no nació en 1717. En esa fecha, cierta concepción de la orden iniciática de los constructores murió y una asociación profundamente renovada, según unos, o transformada, según otros, adoptó el nombre de “francmasonería”. Ciertamente, conservó varias referencias a la mentalidad de origen y advertimos que algunas estructuras iniciaticas vencieron la prueba del tiempo.

En su célebre discurso de 1737, el masón Ramsay proclamaba en voz muy alta: «Sí, caballero, las famosas fiestas de Feres en Eleusis, de Isis en Egipto, de Minerva en Atenas, de Urania entre los fenicios, tenían relaciones con las nuestras. Se celebraban allí místerioos donde se encontraban varios vestigios de la antigua religión de Noé y de los patriarcas».


martes, 27 de febrero de 2018

¿EL HOLOCAUSTO ES MENTIRA?


El siguiente es un tema muy polémico, el cual nos limitamos a reproducir por su actualidad y por resultar de interés general.



¿QUÉ PASÓ REALMENTE EN DAHAU?


Por: Nathanael Kapner


Joe cortina es un ex boina verde, un antiguo oficial de operaciones especiales del Ejército de EE.UU. en el aire y comandante del Centro de Entrenamiento del ejército de EE.UU

La subsecuente experiencia de Joe Cortina como un investigador de inteligencia y asesor antiterrorista lo llevaron a esos focos de crisis como el Estado de Israel, al lado de las naciones del Medio Oriente, y América Central.

El sitio Web de Joe Cortina, “My Name is Joe Cortina” es un escaparate de los crímenes cometidos contra la humanidad por la élite mundial judía.


Br Natanael: ¿Qué descubriste sobre el Holocausto y su posterior conclusión de que gran parte de la narrativa judía es un engaño?

Joe Cortina: Mi historia comenzó hace casi 25 años, cuando compre una gran cantidad de cintas de vídeo de una tienda de alquiler de películas locales.

Entre ellos se encontraban varios documentales históricos, uno de los cuales se titula “Los campos de concentración nazis”, que incluía Dachau. Este fue un documental antiguo del Cuerpo de Señales de EEUU que contenía  testimonios jurados de oficiales militares de Estados Unidos de lo que supuestamente ocurrió en Dachau.

Ahora, avancemos por un momento hasta 1996 cuando tomé un extenso tour por Europa que incluyó a Alemania. Allí visite el campo de Dachau, al norte de Munich.


Br Nathanael: ¿Que descubrió allí?

Joe Cortina: En primer lugar, me he comprado una guía turística y participe en la gira oficial que incluye una visita al crematorio del campo.

Afuera del crematorio me sorprendió ver una gran cartelera informativa que decía que ningún preso había sido “gaseado” allí nunca.

La cartelera también afirmaba que las habitaciones de desinfección eran para el tratamiento de los reclusos con piojos y que los dos hornos crematorios – (como todos los de los demás campos) – se utilizaron para quemar los cadáveres contaminados con enfermedades altamente contagiosas, como el cólera y el tifus, a fin de evitar una epidemia. Mi guía de campamento, un judío, afirmo las declaraciones sobre la cartelera. Ahora recuerde esto.


Br Natanael: Muy bien. Usted tenía un viejo video documental oficial del Cuerpo de Señales de los  EE.UU. que muestra Dachau y luego usted fue allí no mucho tiempo después, en 1996?

Joe Cortina: Correcto. Por cierto, algunos de los videos fueron posteriormente reproducidos en versiones popularizadas. Cuando volví a casa semanas después algo hizo clic en mi mente que me molestó.

De alguna manera los “hechos” en la cinta no estaban de acuerdo con lo que me dijeron los guías judíos del campamento. Localicé la cinta y reproduje la parte de Dachau y estaba sorprendido por lo que descubrí.


Br Natanael: ¿Y cuál fue el impacto?

Joe Cortina: descubrí que el vídeo OFICIAL – realizado en 1945 – había sido deliberadamente manipulado para que sus espectadores estadounidenses creyeras que miles y miles de seres humanos vivos habían sido asesinados en cámaras de gas de Dachau.


Br Natanael: Estoy confundido aquí.

¿Me estás diciendo que un video oficial del Cuerpo de Señales de los EEUU estaba promoviendo la mentira de que los Judios eran gaseados y luego dispuestos en los hornos?

¿Y que a usted personalmente se le dijo que esto nunca sucedió por los propios guías judíos?

¿Y que había grandes carteleras que apoyaban esas declaraciones y que sus guías oficiales del campo también indicaron que estos crímenes no fueron cometidos en Dachau?

Joe Cortina:Usted entendió perfectamente. Mentiras monstruosas perpetradas por nuestro PROPIO gobierno diseñadas para promover un odio duradero hacia el pueblo alemán y Alemania. Pero se pone peor – mucho peor.


nogaschamb1
Resaltado: “La cámara de gas que fue disfrazada como ducha, jamas fue usada.”


Br Natanael: ¿Me estás diciendo que el engaño del Holocausto perpetrado por los militares de EE.UU. se pone peor?

Joe Cortina: Seguro que sí. Echemos un vistazo a uno de los muchos testimonios jurados de nuestros propios hombres militares de EE.UU. con respecto a la cinta de vídeo oficial.

El Teniente Coronel del Ejército, George C. Stevens, por ejemplo, declaró: “La narración que es acompaña adjunta al video es una verdadera exposición de los hechos y circunstancias en que se realizaron estas auténticas imagenes.”

Varios otros funcionarios hicieron declaraciones juradas similares. Pero todas estas declaraciones juradas contradicen lo que vi y oí con mis propios ojos y oídos. NO hubo gaseamientos en Dachau y las imágenes en la guía turística afirman lo mismo.


Br Natanael: Pero Joe, esas imágenes indican que si bien no hubo cámaras de gas en Dachau, los presos designados para el exterminio fueron enviados al castillo de Hartheim para ser gaseados.

Joe Cortina: Si no fueron gaseados en Dachau ¿por qué debemos creer que fueron gaseados en otro sitio?

Si el alto mando norteamericano se ha prostituido a sí mismo en perjurio, ¿qué otras mentiras nuestro propio gobierno (con la complicidad de la burocracia de la posguerra alemana) nos ha hecho creer?

En otras palabras, la prueba real es lo que vi y oí yo mismo – nunca hubo gaseamientos de Judios en Dachau.

Ahora pregúntese, ¿dónde más está este cuento de hadas judío siendo perpetrado?


Br Natanael: ¿A qué nivel del alto mando EE.UU. fue llevado a cabo el engaño?

Joe Cortina: Desde la misma cima, ¡El propio general Eisenhower!

Considere esta otra declaración jurada por parte del fiscal jefe de Núremberg, Robert A Jackson: “Estas películas fueron hechas en virtud de una orden emitida por el general Dwight D. Eisenhower, Comandante Supremo de las Fuerzas Expedicionarias Aliadas.”

Mira, las imágenes en el video oficial jurado, ordenado por el propio Eisenhower, que se presentan como “evidencia” de gaseamiento de Judios, cosa que ningún tribunal de justicia jamás hubiese admitido si fueran gentiles (no judios) los que se quisieran probar fueron exterminados:

Ropas apilados; ducha ficticias, latas vacías de Zyklon B (comúnmente utilizado como agente de desinfección); esqueletos de los restos humanos procedentes de los hornos (por supuesto, eran los restos humanos – que tenían que quemar los cadáveres como procedimiento higiénico dictado), montones de zapatos, etc. ¿Esta es la evidencia?


Br Natanael: Usted dice que Eisenhower ordenó a la película. Pero, ¿cómo esto le hace cómplice en el engaño, ya que el no hizo nada del propio rodaje?

Joe Cortina: la complicidad de Eisenhower no se limita con la realización de una película de “evidencia” endeble y documentando los testimonios infundados de sus subordinados. Su complicidad llega a todo el camino hasta el Congreso de los EE.UU. y de los juicios de Núremberg mismos.

Una ‘Cámara de gas’ de Dachau se describe en el Documento 47 del 79 º Congreso,  el 15 de mayo de 1945, proporcionada por un Comité especial solicitado por Eisenhower en relación con “Atrocidades en campos de concentración en Alemania.” Este documento fue introducido en el juicio de Núremberg como IMT documento L-159.

Los tres funcionarios estadounidenses que firmaron las declaraciones juradas acreditando la veracidad del documento de Eisenhower, en lugar de cometer perjurio públicamente, nunca aparecieron en los juicios. Por lo tanto, no podían ser interrogados y se demostraron ser unos mentirosos.

En cuanto a Eisenhower, es bien sabido que él estuvo involucrado en el asesinato del general Patton que censuró su tratamiento asesino de los alemanes en la posguerra. Si Patton no era eliminado, su persistente crítica de la conducta de Eisenhower durante y después de la guerra habría arruinado sus posibilidades para la presidencia.

Es obvio para mí que Eisenhower patrocinó la invención de Holocausto con el fin de complacer a los Judios que tenía el poder para mantenerlo fuera de la Casa Blanca.


Br Natanael: ¿Cuál considera que es el punto vital de su descubrimiento?

Joe Cortina: Simplemente esto.

Si yo – un ciudadano común – fui capaz de descubrir la monumental mentira cometida por nuestro PROPIO gobierno sobre el Holo-Invento, en un momento en que nos enfrentamos a una Tercera Guerra Mundial, cuando a los neo-conservadores judíos que aún controlan el show deciden hacerla estallar, ¿Cuántas MENTIRAS MÁS ENORMES – BANDERAS FALSAS – SUBVERSIONES DE LA VERDAD – están siendo en estos momentos preparadas para nosotros, de las cuales aún ni siquiera sabemos de su existencia?

Los Judios que controlan los medios de comunicación del mundo occidental no sólo han robado nuestras mentes – nuestra libertad – nuestra herencia cristiana -, sino que han robado la historia y el presente de nosotros también.

Fuente: https://quenosocultan.wordpress.com

miércoles, 12 de julio de 2017

jueves, 14 de abril de 2016

PRÓXIMA ASAMBLEA DE LA COMAM EN MÉXICO





QQ:. HH:. Todos

Para todos aquellos que de manera personal nos han preguntado sobre la próxima Asamblea General de la Conferencia Masónica Americana -evento magno para la masoneria liberal del continente americano- que tendrá en esta ocasión como sede la Ciudad de México, y como anfitriona a la R:. L:. Género Humano, nos permitimos comentarles lo siguiente:

La Asamblea General es un encuentro de las 20 Potencias y Obediencias Masónicas que desde su fundación y hasta el momento se han adherido a la misma.Sin embargo las Logias, Grandes Logias y Grandes Orientes interesados en conocer mejor de viva voz sus principios, fines y organización pueden asistir tanto a la Tenida Magna de Clausura (En esta ocasión se trabajará en primer grado en el Rito Francés Moderno) que es solo para miembros de la Orden, con arreos y atuendo formal negro. También nos sentiremos muy honrados de que nos acompañen en la Cena de Gala que es blanca y abierta, por lo que no hay ningún problema por que se hagan acompañar de sus cónyuges, amigos y seres queridos profanos, quienes tendrán ocasión de acercarse a la masonería liberal americana y hacer contacto directo con Hermanas y Hermanos de todo el continente.

Es muy importante que reserven sus lugares tanto para la tenida magna (240 pesos) y para la cena de gala (500). Los costos son solo de recuperación, la R: L:. Género Humano organiza este evento con mucho gusto y un gran amor fraternal sin fin alguno de lucro.

Quienes están interesados comuníquense ya con nuestro Venerable Maestro Jorge Benavides al 55 1850 0170, email jorge.benavides@live.com.mx para reservar y hacer su depósito (mencionar que se enteraron a través de este blog de la H:. Rosy), es muy importante que lo hagan a la brevedad para efectos de ajustar la logística al número de asistentes y atenderlos como ustedes se merecen.

Para efectos informativos, hago de su conocimiento el programa de trabajo de la asamblea:


_________________________



Conferencia Masónica Americana (COMAM)
Asamblea México D.F.
del 22 al 24 de abril de 2016


“Hotel El Ejecutivo”, Calle de Viena número 8, Colonia Juárez (a una cuadra del Paseo de la Reforma).


PROGRAMA



Seminario
Viernes 22 de abril de 2016


De 09:00 a 10:30h    Asamblea

De 10:30 a 11:00h    Pausa para café

De 11:00 a 12:30h    Continuación de la asamblea

De 12:30 a 14:00h    Comida restaurante del hotel

De 14:00 a 15:30h    Continuación de la asamblea

De 15:30 a 16:00h    Pausa para café

De 16:00 a 18:00h    Continuación de la asamblea

De 18:00 en adelante Agenda libre.




Asamblea General
Sábado 23 de abril de 2016


De 09:00 a 10:30h      Asamblea

De 10:30 a 11:00h      Pausa para café

De 11:00 a 12:30h      Continuación de la asamblea

De 12:30 a 14:00h      Comida restaurante del hotel

De 14:00 a 15:30h      Continuación de la asamblea

De 15:30 a 16:00h      Pausa para café

De 16:00 a 18:00h      Continuación de la asamblea

De 18:00 a 21:00        Tarde Libre

De 21:00 a 24:00h      Cena de Gala (costo de recuperación: 500 pesos mx)




Tenida de Clausura
Domingo 24 de abril de 2016


De 09:30 a 13:00h      Tenida de clausura (costo de recuperación: 240 pesos mx)

De 13:00 a 15:00h      Ágape fraterno.




_____________



¿Qué es la COMAM?

Es una organización masónica formada por Grandes Logias y Grandes Orientes del continente americano. Fue creada en Santiago de Chile con el objeto de servir de medio de unión de las Obediencias liberales y adogmáticas, masculinas, femeninas y mixtas que tengan como objetivo el trabajo de perfección individual con absoluta libertad de conciencia.

Su finalidad es fortalecer la Cadena de Unión entre las Obediencias adherentes, sin constituirse como una supraobediencia, respetando la plena libertad de cada uno de ellos y sin inmiscuirse en sus decisiones.

Tiene como premisa básica el trabajar para unir lo disperso y por eso invita a todas las Potencias y Obediencias americanas a unir nuestras manos en una Gran Cadena de amor fraternal.






T:. A:. F:.

Jose Ramon Gonzalez, 33°
Gran Canciller de la Gran Logia Nacional de Canadá para México y América Latina

sábado, 7 de noviembre de 2015

REVISTA LETRA Y ESPÍRITU




Estimada administradora del blog Masonería Para Todos,

Tengo el gusto de anunciaros, como Editor de la Revista de estudios tradicionales Letra y Espíritu, que ésta va a estar, por fin, a vuestro alcance en la red.

Desde el año 1998, Letra y Espíritu, trata de manera temática diferentes aspectos de la Tradición, de la simbología, de la filosofía clásica, de la vía espiritual en sus diversas manifestaciones y del inagotable tesoro de cuentos y leyendas populares.

Todo este conjunto tradicional se vehicula a través de contribuciones originales o de  textos de autores que son referencia ineludible en estas materias como René Guénon o A.K. Coomaraswamy, pero también fragmentos de las obras de Platón, de Aristóteles, de Lie Tsé, Ibn Arabi, de los Padres de la Iglesia, de Abdul Hadi, de los Padres de la Michná, de los sabios kabalistas, de Dante, el Maestro Eckhart o Shankara entre otros muchos, traducidos todos directamente de sus textos originales o de las fuentes más solventes.

La Revista se puede consultar visitando el sitio:


Todos sus artículos se pueden descargar gratuitamente en formato pdf.

No dudo de que sabréis apreciar esta aportación en el ámbito de la Tradición. Por ello nos gustaría conocer vuestra opinión tanto como la de los lectores y visitantes de vuestro blog; así mismo, al difundir libremente estos artículos, nos gustaría que lo hicierais citando nuestro link.

Muchas gracias.
Con un cordial saludo.


A.C. Pardes

miércoles, 17 de junio de 2015

MASONERÍA EN ESPAÑA: DESMEMORIA DEL SENADO EN EL DÍA DE LA MEMORIA DEL HOLOCAUSTO

Consideré importante compartir el presente artículo recientemente publicado por el equipo de comunicación del Gran Oriente de España.


Un abrazo fraterno
salud y saludos
Enzo

Por editor 
El Senado de España se ha sumado a los actos por la Memoria de las Víctimas del Holocausto, que se celebra el 27 de enero por ser la fecha de la liberación del Campo de Exterminio de Auschwitz-Birkenau, de la que en 2015 se conmemora el 70 aniversario.
En su celebración contra la barbarie, la Cámara Alta abrió sus puertas a los principales colectivos represaliados de forma sistemática por el régimen Nazi… salvo uno, señala la publicación El Oriente*.
“Este olvido del Senado en España en el Día Internacional de Memoria contra el Holocausto sólo constata lo difícil que es afrontar la propia historia. Entendemos que nuestra presencia hubiese sido incomoda, pues de todos los colectivos represaliados por el terror Nazi, la Masonería es el que sufrió peor suerte en España, el único que no permite decir ocurrió lejos y fueron otros, que exigiría recordar y reconciliarnos con lo que pasó aquí, el único para el que se crearon leyes específicas en España y tribunales especiales en España, que padeció una persecución tan sistemática como en Alemania y mucho más duradera en el tiempo. De hecho, la labor de estos tribunales fue tan eficaz que terminaron por cambiar de nombre y función cuando no quedaba ya trabajo por hacer”, reflexiona para El Oriente el gran maestro de la Gran Logia de España, Óscar de Alfonso.

 Propaganda en la España franquista sobre el contubernio judeo-masónico-comunista.


El Museo del Holocausto de Estados Unidos dedica una sección al exterminio de la Masonería bajo el régimen Nazi, que se inició de forma muy temprana. A principios de 1934, el Sistema Judicial de la Alemania Nazi dictaminó que los masones no podrían afiliarse al partido; en mayo, el Ministerio de Defensa prohibió la pertenencia a las logias a todo su personal, militar o civil; en el verano la GESTAPO cerró a la fuerza muchas logias masónicas, confiscando sus bienes, bibliotecas y archivos; en octubre, el ministro del Interior del Reich Wilhelm Frick emitió un decreto que definía a las logias como enemigas de Estado.

Lo que siguió en Alemania al cierre de las logias, bien puede compararse con la obsesión del general Franco con la existencia de un contubernio judeo-masónico-comunista-liberal, al que llegó a referirse en su último discurso, en 1975. Así lo explica, literalmente, el Museo del Holocausto de Estados Unidos:

“La propaganda nazi siguió vinculando a judíos y masones. La virulenta publicación de Julius Streicher Tropas de Asalto imprimió repetidamente caricaturas y artículos que trataban de retratar una conspiración judeo-masónica. La Masonería también se convirtió en una obsesión particular del jefe de la Oficina Central de Seguridad del Reich, Reinhard Heydrich, quien contó a los masones, junto con los judíos y la curia, como los enemigos más implacables de la raza alemana. En 1935 Heydrich abogó por la necesidad de eliminar no sólo las manifestaciones visibles de estos enemigos, sino de erradicar de todos los alemanes la influencia indirecta del espíritu judío, un residuo infeccioso judío, liberal y masónico que permanece en el inconsciente de muchos, especialmente en el mundo académico e intelectual”.

Propaganda en la Alemania Nazi sobre el contubernio judeo-masónico-comunista

Heydrich creó la sección especial II/111 del Servició de Seguridad de las SS para ocuparse específicamente de la Masonería. “Su personal creía que la Masonería ejercía un poder político real, daba forma a la opinión pública a través del control de la prensa, y estaba en condiciones de provocar la guerra, la subversión y revolución”, explica el Museo del Holocausto de Estados Unidos, retratando unas acusaciones muy similares a las que justificaron la persecución sistemática de la institución en España.

A partir de 1938, en plena preparación bélica comenzó a disminuir la presión sobre los antiguos miembros de la Orden en Alemania, que había cesado toda actividad en 1935. Los masones de los países conquistados no tuvieron tanta suerte. Imitando el ejemplo del Archivo de Salamanca, desde el que se centralizó la persecución de la Orden en España, los Nazis disolvieron todas las organizaciones masónicas en su expansión por Europa, incautando sus listas de miembros, bibliotecas, archivos, mobiliario y material ritualísitico, que eran enviados a la Oficina Central de Seguridad del Reich. 

La Francia no ocupada no fue una excepción de esta persecución. El régimen de Vichy declaró en 1940 a los masones enemigos del Estado y creó un fichero de sus miembros.

Como parte de su campaña de propaganda contra la Masonería en la Europa ocupada, los Nazis organizaron diversas exposiciones antimasónicas. “A través de la exhibición de objetos ritualísticos masónicos robados de sus logias, tales exposiciones estaban destinadas al ridículo y odio directo hacia los masones y a aumentar los temores de una conspiración judeo-masónica”, explica el Museo del Holocausto de Estados Unidos. Es imposible visitar ya aquellas exhibiciones Nazis, las más importantes de las cuales se celebraron en París en 1940 y en Bruselas en 1941, pero resulta fácil hacerse una idea en Salamanca, donde aún es factible visitar la falsa Logia Masónica en cuya dramaturgia participó el propio jefe del Estado. Inalterada en la democracia, constituye un monumento a la persecución que la Masonería sufrió en España. Es visitado, cada año, por centenares de masones de todo el mundo.

Resulta imposible determinar con exactitud el número de personas que perdieron la vida por su condición de masones a manos de los Nazis, pues muchos de ellos tomaron pronto parte activa en el conflicto: “Debido a que muchos de los masones que fueron detenidos también eran judíos o miembros de la oposición política, no se puede calcular cuántos individuos fueron enviados a los campos de concentración nazis o fusilados sólo porque eran masones”, explica el Museo del Holocausto de Estados Unidos.



Eleanor Roosevelt con una copia de la declaración Universal de los Derechos Humanos

“La Masonería no actúa en la Historia, los masones sí, desde una radical libertad individual pero, también, desde la enorme firmeza de nuestros valores compartidos. En un momento en que la civilización como la conocemos estuvo a punto de desaparecer, fue la determinación de personas como nuestros Queridos Hermanos Franklin D. Roosevelt y Winston Churchill, la que permitió su supervivencia. Y el tesón de una cuñada, como decimos los masones, de Eleanor Roosevelt, el que permitió que de todo ese sufrimiento naciese la Declaración Universal de los Derechos Humanos, quizás, el fruto más importante que el siglo XX lega al XXI”, concluye Óscar de Alfonso.

  • Fuente : El Oriente Una publicación editada por el Equipo de Comunicación de la Gran Logia de España,2015

martes, 3 de diciembre de 2013

ORIGEN DEL ÁRBOL DE NAVIDAD



El 24 y 25 de diciembre ha sido una fecha especial para muchos. A lo largo y ancho de la Tierra, fueron elegidas esas fechas para celebrar el alumbramiento de la Reina del Cielo,  la Virgen Celestial de la Esfera (Isis, María, Coatlicue, Maya), y el nacimiento del Dios Sol, bajo distintos nombres: Jesús, Buda, Mitra, Baco, Adonis, Horus, Huitzilopochtli, Hércules, Frey, todos ellos simbólicamente nacidos durante el Solsticio de Invierno, cuya puerta abría Jano (la puerta de los dioses en invierno). 

Al Solsticio de Invierno se le denominó “La noche Triple”, aludiendo así a las Tres Luces Sagradas o Trinidad simbolizada por un triángulo, representando que Dios el Salvador del que se trate, nace conteniendo a tres personas en una sola Divinidad.

 Lo mismo en Roma se tomó a este fenómeno como días santos, mediante la celebración “Natalis Solis Invietti” (Aniversario de nacimiento del Sol invisible). 

Los pueblos germanos celebraban este Solsticio con el nombre de Jule Feast (Fiesta Navideña).

 Los escandinavos le llamaron “La Madre Nocturna” y la Fiesta fue llamada Jul, que significa Navidad (Navidad es Natividad o Nacimiento... del Sol). 

Los Druidas en Bretaña e Irlanda, y entre los galos, celebraban el 25 de diciembre con fogatas, llamándole Nolagh que significa “Día de la Regeneración”, y para los franceses ahora se llama Navidad.



El árbol de Navidad tiene sus orígenes en la antigua creencia germana de que un árbol gigantesco sostenía el mundo y que en sus ramas estaban sostenidas las estrellas, la luna y el sol; su nombre era Ygdriasil. Esto que explica la costumbre de poner a los árboles luces. 

Ciertas especies de árboles fueron considerados como símbolos de la vida, aquéllos que no perdían en el invierno su verde follaje, cuando casi toda la naturaleza parece estar muerta o dormida.
En algunas casas en los países nórdicos durante el invierno, se cortaban algunas ramas y se les decoraba con pan, fruta y adornos brillantes para alegrar la vida de los habitantes de la casa mientras transcurría el invierno; de ahí la permanencia de las coronas y guías navideñas.
El árbol en sí tiene varios significados trascendentales, ya que ha sido entendido como un símbolo de la unión del cielo y la tierra: ahonda sus raíces en la tierra y se levanta hasta el cielo. Por eso en varias religiones, el árbol es un signo de encuentro con lo sagrado, del encuentro del hombre con la divinidad y de la divinidad con el hombre. 

En Mesoamérica el árbol guardaba un significado místico, inclusive se tenía el ahuehuete como un árbol sagrado (de Huehueteotl, Dios del Fuego -o al ahuejote, nativo de la región de Xochimilco, en la Ciudad de México-). También así era para las tribus nórdicas europeas, celtas, quienes tenían árboles sagrados, alrededor de los cuales se reunían para ritualmente entrar en comunión con la divinidad.

En el norte de Europa, sus habitantes celebraban el nacimiento de Frey, dios del Sol y la fertilidad, adornando un árbol perenne, en la fecha próxima a la Navidad “cristiana”. Este árbol simbolizaba al árbol del Universo, Yggdrasil, en cuya copa se hallaba Asgard (la morada de los dioses) y el Valhalla (el palacio de Odín; y en las raíces más profundas estaba Helheim (el reino de los muertos). Los cristianos tomaron la idea del árbol, para celebrar el nacimiento de Cristo, pero cambiándole totalmente el significado.

Para los bretones, pueblos celtas del sur de la Gran Bretaña y norte de Francia, el árbol de Navidad fue descubierto por Parsifal o Perceval, caballero de la mesa redonda del rey Arturo, que mientras estaba buscando el Santo Grial vio un árbol lleno de luces brillantes, que se movían como estrellas.
El hecho es que varios pueblos de Europa, Asia y América consideraban que los árboles eran una manifestación de la madre naturaleza, por lo que les rendían culto. Creían que cuando el árbol perdía sus hojas al llegar el otoño, el espíritu de la naturaleza había huido, por lo que les colocaban diferentes ofrendas para que regresara.

Después se agregó la tradición de poner regalos para los niños bajo el árbol (enviados por los Reyes Magos, extraño que el cristianismo hable de Magos cuando en la biblia los sataniza, mismo caso de Aarón y Moisés, pero hay sus excepciones como en todo lo que le convenga), Olentzero o Papá Noel dependiendo la leyenda de la región donde se encuentre, pues para los fenicios este personaje era conocido como Moloch, personaje del antiguo mito solar del solsticio de invierno, el cual el cristianismo maquilló como la figura del obispo cristiano de origen griego llamado Nicolás. Se estima que San Nicolás de Bari, nació cerca del año 280 en Turquía, era hijo de una familia acomodada, y se le conoce por haber realizado milagros a niños y por su gran generosidad al compartir regalos con la gente pobre, de ahí que fuera considerado Santo, convirtiéndose en el patrono de países como Grecia, Turquía, Rusia y Lorena (Francia).

Como se comentó en la introducción, en la antigüedad se celebraba el nacimiento del hijo de la Madre de los Cielos, bajo cualquiera de sus nombres, que alumbraba al sol naciente, bajo cualquiera de sus nombres. Semiramis y sus seguidores sostenían que en el solsticio de invierno, un árbol siempre verde brotó durante la noche de un tocón seco en Babilonia, lo cual anunciaba que Nimrod volvería secretamente todos los años a la misma hora para dejar presentes en el árbol. 

Los primeros documentos que nos hablan de la costumbre de colocar en Navidad árboles de abeto o de pino en las casas, son del siglo XV; entre ellos se menciona a la región de Alsacia, tierra que se encuentra como Alemania y Francia. Según estos documentos, en los países nórdicos, comienzan a reunirse las familias en torno a un árbol de Navidad. El día 24 los niños eran llevados a pasear o de día de campo, mientras los adultos colocaban y decoraban con dulces y juguetes el árbol; a su regreso los niños eran sorprendidos con un hermoso árbol decorado y así daba inicio la celebración de la fiesta de Navidad (nacimiento del sol).

Volviendo a la idea de que para los hombres los árboles tienen un significado muy especial y que en todas las culturas encontramos que el árbol tiene cierto significado antropológico, místico y poético, se le tiene cierta reverencia por los beneficios que aporta al hombre. Es muy común el que los árboles estén relacionados con la fecundidad, el crecimiento, la sabiduría y la longevidad, pero en primer lugar se asocia al árbol de Navidad con el árbol de la vida de las distintas creencias en el mundo; la fruta y las decoraciones nos recuerdan las gracias y dones que la naturaleza ha brindado a todos los seres creados para su sustento. 

Con el renacimiento del sol todo lo creado renace, al igual que el interior del hombre renace y tiene acceso a la plenitud de la vida; eso explica la existencia de muchos “niños divinos” alrededor del mundo. Mediante el árbol de navidad se agradecen esos dones e inspira a esperar otros nuevos. Por eso representa a la naturaleza restaurada y engalanada para recibir al nuevo sol que garantizará la supervivencia de todas las especies, así como esperar la prosperidad  y la evolución.

El árbol perennemente verde saluda en nombre de la naturaleza renovada al mundo; con otra idea más apropiada por el cristianismo, se inspira el Salmo 5 al afirmar:

"Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino.
Salten de gozo el campo y cuanto encierra, manifiesten los bosques regocijo".

Al igual que el sol, el árbol de Navidad también representa al árbol que nace y que con el tiempo madura y dará frutos, que en su momento serán cosechados (Ningún árbol fue tan rico ni en frutos ni en flor, se afirma en la Liturgia del Viernes Santo). 

Sus luces son las estrellas, el cosmos, aunque representaban así mismo al fuego (antes de las luces eléctricas, se colocaban clips decorativos para colocar pequeñas velas en ellos; y la estrella que se coloca en la punta, representa a la estrella polar, que sirve de orientación al hombre desde el cielo.
Isabel Martínez Pita, en un artículo navideño, indica que su origen se remonta a la época de los celtas, donde era considerado un elemento sagrado de la naturaleza. Se sabe del uso del árbol, adornado y venerado por los druidas de centro-europa, cuyas creencias giraban en torno a la sacralización de todos los elementos de la naturaleza. Estos pueblos celebraban el cumpleaños de uno de sus dioses adornando un árbol perenne en el solsticio de invierno.

Expansión de su uso

Es posible que el primer árbol de Navidad, como lo conocemos hoy, se registre en Alemania, donde se implantó por primera vez en 1605 para ambientar el frío de la Navidad, comenzando así su difusión. A Finlandia llegó en 1800, mientras que a Inglaterra lo hizo en 1829, y en el Castillo de Windsor se vio por primera vez en 1841, con lo cual esta costumbre cobra fuerza y se extiende como moda, cuando la Reina Victoria para celebrar la Navidad hace colocar un árbol en el palacio, decorándolo con velitas que hacen relucir una serie de bellos y finos adornos. Después de la muerte de la reina, el pueblo se puso de luto y se dejaron de colocar los árboles en las casas por un tiempo, pero pronto se recuperó esta tradición e Inglaterra volvió a iluminar sus hogares con los árboles de navidad.

La costumbre llegó a España en el año 1870, por una mujer de origen ruso llamada Sofía Troubetzkoy, que después de enviudar del duque de Morny, hermano de Napoleón Bonaparte, contrajo segundas nupcias con el aristócrata español Pepe Osorio, el Gran Duque de Sesto, uno de los mayores promotores de la Restauración borbónica que permitió a Alfonso XII reinar. Por ello, parece ser que la primera vez que se colocó un árbol navideño en España fue en Madrid, en el palacio de dichos nobles, edificio que ocupaba el lugar donde actualmente se contempla el Banco de España, en el Paseo del Prado, esquina con la Calle de Alcalá.

De Inglaterra pasó directamente a Estados Unidos en tiempo de la colonización. August Imgrand, un hombre de Ohio, fue quien instaló el primer árbol navideño en 1847, desde entonces es este país el que ha abanderado la instalación de adornos por Navidad.

En China no utilizan pinos sino naranjos porque estos retoñan y florecen en diciembre; en Japón esta fiesta tiene un significado de amor hacia los niños, y los árboles son decorados con cascabeles de vidrio, abanicos de colores y papel dorado.

San Bonifacio, el hombre que quiso eliminar este árbol… ¿Bonifacio, Lutero o Winfrid?

San Bonifacio (680-754), misionero de los primeros tiempos del cristianismo, se encontró en la Alemania del siglo VII con el culto a estos árboles y se propuso eliminar esta legendaria tradición, por lo que ante la mirada de los germanos tomó un hacha y cortó el árbol, plantando en su lugar un pino, símbolo perenne del amor perenne de Dios, y lo adornó con manzanas y con velas, alterando su significado diciendo que las manzanas representaban a las tentaciones y al pecado original, y que las velas eran la luz de Cristo que ilumina el mundo. Comprendió que era imposible arrancar de raíz esta tradición “pagana” (ajena al cristianismo), y la adoptó dándole un sentido cristiano (como muchas otras tradiciones), haciendo que el árbol adornado fuera también un símbolo del nacimiento de Cristo (solsticio de invierno). 

Aunque muchos otros comentan que Martín Lutero (1483-1546) fue quien introdujo esta costumbre al adornar con manzanas a un árbol, para tratar de explicar los dones que los hombres recibieron con el nacimiento de Jesucristo. Mucho consideran que fue él quien “lo inventó”. Según la leyenda, una noche en la que Lutero regresaba a casa, observó que la luz de las estrellas centelleaba en las ramas de los árboles cubiertos de nieve. Esto le hizo recordar la estrella de Belem que guio a los pastores la noche en que nació Jesús e inspirado por esta imagen taló un árbol, lo llevó a su casa y lo decoró con velas, nueces y manzanas tratando de explicar así los dones que los hombres recibieron con el nacimiento de Jesucristo.

Otra versión dice que un monje inglés, llamado Winfrid, taló un roble durante una nochebuena, para evitar que los celtas le ofrecieran sacrificios humanos y sucedió que en el lugar de donde fue derribado el roble, brotó milagrosamente un abeto.

Sin embargo, es difícil conocer exactamente cuándo comenzaron a utilizarse los adornos de Navidad, aunque se tiene el dato de que en el año 200 ya fue denunciado el uso de árboles en estas fechas, de forma pagana.

Una versión siniestra

Ramón Talavera Franco, tiene una versión un poco más siniestra, afirmando que el primer árbol de navidad fue decorado con sangre o incluso carne, afirmando que en la Alemania precristiana se realizaban dos ritos: el primero al Dios Odín (Padre de todos, según la mitología escandinava), donde un grupo de guerreros se reunía en torno al roble sagrado de Odín y a manera de tributo, ofrendaban las vidas de los prisioneros de guerra. El segundo rito era dedicado al Dios Thor, (hijo de Odín y considerado como el más fuerte de todos los Dioses nórdicos), mediante una ceremonia a la cual se llevaban pencas de palma de doce hojas, cada una de las cuales representaba un mes del año; al finalizar la ceremonia, encendían la punta de cada hoja y apilaban las palmas en forma de pirámide formando una hoguera en su honor. 

Sea o no cierto, la Corona de Adviento sí tiene su origen ahí, pues existía la costumbre de encender velas durante el invierno para ofrendar al dios sol, pidiéndole que regresara con su luz y calor. Los primeros misioneros aprovecharon esta costumbre para evangelizar a las personas: el círculo como símbolo del tiempo reflejado en el ciclo de las estaciones; las ramas, significando la persistencia de la vida a través del elemento vegetal y la adoración al Sol como origen y fuente de la vida mediante la luz de las velas.

Cuatro velas decoran la corona de ramas verdes, cuyo color se corresponde con el de las vestiduras del sacerdote a lo largo del periodo de Adviento. Tres colores litúrgicos se utilizan en la corona de Adviento: el morado, color de profundización espiritual y preparación en las velas correspondientes a las tres primeras semanas de Adviento; el color rosado se usa en la misa del Domingo Gaudete (la tercera semana de Adviento), y resulta de la mezcla del morado con el blanco, para indicar la cercanía de Navidad; finalmente, en algunas coronas se pone una quinta vela, más grande y de color blanco, que se enciende el día de Navidad.

Difusión y comercialización de los adornos

Los abetos necesitaban decoraciones, por lo que se comenzaron  a crear adornos en algunos pueblos de Alemania. En estos mercados, la gente compraba regalos, comida, pan de jengibre y adornos de velas para colocarlos al pie de sus árboles, en la época donde las familias comenzaron a tener la costumbre de reunirse en torno al árbol de navidad, como empezó a llamarse. Fue entonces cuando el 24 de Diciembre, fecha del Solsticio de Invierno (el cual por los cambios de la tierra es ahora el 21 o 22 de diciembre), alterado como “nacimiento de Cristo”. 

También las mujeres se encargaron de confeccionar decoraciones navideñas en sus casas, siendo algunas de ellas: ángeles, pequeñas bolsas que contenían regalos secretos, canastas con almendras azucaradas y velas.

Siglos XIX y XX

Debido a la cada vez mayor tala de árboles, se empezaron a fabricar los árboles artificiales en Alemania y se exportaron a todos el mundo, a través de tiendas como FW Woolworth. Fueron seguidos por patentes de luz eléctrica y ganchos de metal para colgar las decoraciones.

Estos primeros árboles eran pequeños, pero a finales del siglo 19, comenzaron a  fabricarse árboles cada vez más grandes. Esto marcó un hito en la sociedad, convirtiéndose en un símbolo de estatus: mientras más grande era el árbol, más opulenta era la familia. Y con respecto a los adornos ¡ni se diga! Fue la época en la que se sobrecargaban los árboles con todo tipo de decoraciones. 

En ese entonces el mercado de árboles y adornos de navidad empezaba a expandirse por toda América y Europa, pero durante la primera guerra mundial, los árboles de navidad tuvieron que ser guardados en sus cajas en espera de la ansiada paz. En Inglaterra, por ejemplo, algunas familias optaron por decorar pequeños árboles y colocarlos en sus refugios, como una manera de aligerar su espera, pero al finalizar la guerra, inmensos árboles de navidad decoraron las plazas públicas y los hogares. 

A mediados de los años 60’s, las ideas modernistas acapararon el mercado de los árboles de navidad y empezaron a crearse los árboles de aluminio plateado, pero hacia los años 70’s se recobró el gusto por los árboles naturales. 

Ahora, los materiales, tamaños y formas de los árboles de navidad son muy variados, de material sintético, naturales, secos, frescos, blancos, dorados o verdes, con nieve artificial o sin ella. Los fabricantes compiten por hacer adornos cada vez más llamativos y las tiendas llenan sus anaqueles con esferas, muñecos, ángeles, Santa Clauses que ríen y bailan moños, campanas, piñas, galletas, guirnaldas, animales y esferas multicolores, regalos y todo tipo de adornos coloridos; luces de colores con o sin música, revistas para elaborar manualidades, y toda una industria que crece año tras año en torno a la navidad. 

Sin duda alguna, el árbol de navidad es uno de los símbolos más hermosos de esta época del año; siempre causan admiración porque cada uno tiene su encanto especial que refleja la creatividad e incluso las ideas y creencias de quienes lo ponen, y que hacen de cada árbol de navidad una obra única y digna de ser admirada.

*
**
***
****
*****
******
*******
********
*********
**********
*
*


Sobre el resto de las tradiciones de la temporada, se recomienda leer el artículo “Tradiciones Decembrinas”, de Rosa María González Chávez, en el vínculo "Fiestas de la Tierra" en este blog.
¡Bienvenidos! ¡Bienvenue! ¡Bem-vindo! ¡Benvingut! ¡Benvenuto! ¡Welcome! ¡Willkommen! ¡Välkommen! ¡Shalom! ¡Marhaba!
Deseamos que nos visiten frecuentemente, pues pensamos mantener un intercambio activo que ilustre y disfruten, así como ir añadiendo servicios que sean de su agrado y provecho. Pueden también suscribirse para recibir en su email el contenido del blog Masonería para Todos. ¡Bienvenidos!

Bubble Wrap

Entre Masones