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lunes, 2 de julio de 2007

SIMBOLISMO SOLAR


Q.:H.: JAVIER GOLDENBERG
Cent.: Aug.: y Resp.. Log.: AURORA DEL PARAGUAY Nº 1


La Logia que, en su amplio espectro simbólico, también, simboliza al Universo, con su piso terrenal y su techo simbólicamente abierto al espacio. El Venerable Maestro que ilumina simbólicamente con su sabiduría todo el Taller, representa al Sol en su nacer. El V.•.M.•. dirige la Logia desde su sitial en el Oriente, fuente de la Luz , al igual que el Sol qué comienza su esplendor desde el Oriente; el Primer Vig.: simboliza al Sol en su ocaso al Occidente y el Segundo Vig.: simboliza al Sol al Mediodía. Esta trascendencia del Sol en nuestros templos no es casual sino todo lo contrario, ya que el Sol ha sido durante toda la historia del hombre su compañero de ruta, pues desde los albores de la humanidad el ser humano ha percibido la importancia del objeto de mayor brillo y por ende el de mayor preponderancia en el cielo, y siempre le ha dado la máxima atención.

Siendo la Naturaleza el marco de acción del Masón y los fenómenos naturales, fuentes de estudio e inspiración, no podía estar la Orden ajena al fenómeno natural del aparente recorrido elíptico del Sol, destacando la coincidencia de que sus puntos mas lejanos y distantes del Ecuador, coinciden con cambios naturales de las dos opuestas Estaciones, el Invierno y el Verano, simbolizados también por la dualidad, representados estos pares de opuestos, en el piso cuadriculado del Taller, el Blanco y el Negro.

Evidentemente estos avances del conocimiento fueron precursores del desarrollo de otras áreas como la de medición del tiempo en periodos prolongados, con ello aparece la forma de medir el tiempo que hoy conocemos como años, que no es mas que el periodo de tiempo que separa a dos solsticio de invierno consecutivos (o dos de verano), claro a su vez esto también requirió de un proceso evolutivo, ya que en un principio la medición de periodos de tiempo se hacía por meses lunares (hasta hoy en muchas culturas lo siguen haciendo), y el numero de diez o doce de ellos no coincidían con el año que conocemos hoy, ni con el ciclo de las estaciones, fueron los antiguos egipcios, los que desarrollaron un sistema de medición del año que se acercaba mas al ciclo de las estaciones ya que ellos tenían una gran dependencia de las crecidas del Rió Nilo, y estas coincidían con la época en que la estrella Sirio aparecía antes que el Sol al amanecer, con lo que desarrollaron un calendario de 365 días, que contrastaba con los existentes hasta entonces. Por su parte los romanos que poseían un calendario regido por sacerdotes, que eran electos, y muchas veces modificaban el calendario de acuerdo a su conveniencia, o por supersticiones, como la ocurrida con el mes de febrero al que le quitaron días por considerarlo de mala surte y de modo que se acabe mas pronto. Finalmente Julio Cesar introdujo importantes modificaciones al calendario romano inspirado en el egipcio de 365 días, pero con correcciones ya mas sofisticadas, a éste calendario se lo denominó Juliano, en honor a su impulsor. Pero aun aquí prevalecieron las antiguas tradiciones de los festejos solsticiales. Estas tradiciones se fueron instalando en las nuevas culturas y lo hicieron con gran preponderancia, pues pasaron a ser festividades principales en sociedades como la ya mencionada romana, que festejaba el Solsticio de invierno convertida en la fiesta del Dios Janos, y llego a ser tan importante esta festividad del solsticio de invierno que cerca de ella se hizo coincidir el inicio del año, pues la festividad de Janos se realizaba el 25 diciembre próximo al solsticio de invierno en el hemisferio norte que es el 21 de diciembre.

La Masonería tiene como patrones a los Santos Juan. A ellos está dedicada y sus Fechas de celebración corresponden con los Solsticios de Invierno y Verano.

El Sol es, desde este enfoque, el que, en lo visible, simboliza a la Divinidad invisible. Las observaciones de nuestros antepasados, fijaron representaciones de distintos fenómenos que regularmente se repiten. Como por ejemplo, la reunión de varias estrellas en el cielo, asociadas a determinados eventos, dio origen a los signos Zodiacales. Así, Acuario, correspondía al ciclo en que el Nilo inundaba los Valles de Egipto, Leo, marcaba la época en que los Leones abandonaban el desierto y se acercaban a las zonas habitadas en busca de sombra y comida, que escaseaba por el ardiente calor, en su habitat, Cáncer, inicia el retroceso del Sol después de haber llegado al trópico de Cáncer, (Los cangrejos siempre caminan hacia atrás) etc, etc.

El Sol es pues, representación y símbolo, junto a los demás entes siderales de eventos, de ideas, de expresión, de los diversos fenómenos naturales que fueron asociados a la obra del G:. A:. D:. U:.


Solsticio, el nombre proviene del latín solstitium; sol = el astro y stitium = estático, detención, representa el momento en que el Sol en su aparente movimiento, unas veces hacia el Norte y otras hacia el Sur, parece detenerse e invertir su curso. Llega así al punto más al Norte de su recorrido y se ha señalado que ese punto determina el Trópico de Cáncer y consecuentemente el Solsticio de Verano (21 de junio), y cuando esto ocurre en el hemisferio austral, determina el Trópico de Capricornio y también el Solsticio de Invierno (21 de diciembre), siempre mirándolo desde el punto de vista, de donde se originó ese concepto, o sea desde el hemisferio Norte. Este fenómeno ocasiona que la noche y el día sean más largos o más cortos dependiendo de la posición del Sol y cuando el día y la noche son exactamente iguales marca un punto en nuestro mundo que hemos dado en llamar Equinoccio, que significa Equi = Igual y Noccio = Noche (Día igual a noche) y determina el Ecuador.

Solsticio de Verano, asociado a San Juan Bautista, señala una actitud, extrovertida y de denuncia, busca señalar las malas acciones del Regente Material, en este caso de Herodes y consecuentemente es casi más una posición política y señala culpables externos y por ello pierde la Cabeza. (La cabeza = Intelecto), La vehemencia con que arremete contra Herodes y su vida licenciosa, provocan la ira de los acusados, nunca la reflexión ni la tolerancia y por ello es imposible el cambio interior.

Solsticio de Invierno, asociado a San Juan Evangelista y Apóstol, en cierta forma, representa al mismo Jesús, y señala una actitud reflexiva, muy introvertida, que inclusive pide y da el perdón a los pecadores, (María Magdalena) y se hace ejemplo viviente de tolerancia y servicio. Además podemos indicar que desde la misma cruz y antes de morir Jesús le dice a Maria, su madre, "Madre, ahí tienes a tu hijo Juan, y Juan ahí tienes a tu madre". Consecuentemente, Juan es el más profundo de los evangelistas y a la vez, muy poco visible y muy introvertido. Señal de reflexión y armonía interior. Juan es el discípulo amado y transmite el amor en su evangelio, como lo expresó su bienamado maestro Jesús.

Es interesante también considerar un símbolo que parece peculiar de la Masonería anglosajona, o que al menos no se ha conservado sino en ella: es un círculo con un punto en el centro, comprendido entre dos tangentes paralelas; y estas tangentes se dice que representan a los dos San Juan. En efecto, el círculo es aquí la figura del ciclo anual, y su significación solar se hace, por otra parte, más manifiesta por la presencia del punto en el centro, pues la misma figura es a la vez el signo astrológico del sol; y las dos rectas paralelas son las tangentes a ese círculo en los dos puntos solsticiales, señalando así su carácter de "puntos límite", ya que estos puntos son, en efecto, como los límites que el sol no puede jamás sobrepasar en el curso de su marcha; y porque esas líneas corresponden así a los dos solsticios puede decirse también que representan por eso mismo a los dos San Juan. Hay empero, en esta figuración una anomalía por lo menos aparente: el diámetro solsticial del cielo anual debe considerarse, como relativamente vertical con respecto al diámetro equinoccial, y sólo de esta manera, además, las dos mitades del ciclo, que van de un solsticio al otro, pueden aparecer real y respectivamente como ascendente y descendiente, pues entonces los puntos solsticiales constituyen el punto más alto y el punto más bajo del círculo; en tales condiciones, las tangentes a los extremos del diámetro solsticial, al ser perpendiculares a éste, serán necesariamente horizontales. Pero, en el símbolo que ahora consideramos, las dos tangentes, al contrario, están figuradas como verticales; hay, pues, en este caso especial, cierta modificación aportada al simbolismo general del ciclo anual, la que por lo demás se explica de modo bastante sencillo, pues es evidente que no ha podido producirse sino por una asimilación establecida entre esas dos paralelas y las dos columnas [masónicas]; éstas, que naturalmente no pueden ser sino verticales, tienen por lo demás, en virtud de su situación respectiva al norte y al mediodía, y al menos desde cierto punto de vista, una relación efectiva con el simbolismo solsticial.

Está claro que el estudio de los solsticios, que se inicio como consecuencia de la necesidad de supervivencia, alentó luego la profundización del estudio de varias disciplinas del saber, que han ayudado a la humanidad a avanzar en la evolución del conocimiento. Creo personalmente que este hecho es mas que suficiente para que la Orden le dé el destaque e importancia que tienen los solsticios.









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