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domingo, 19 de mayo de 2013

LA PIEDRA BRUTA



Por: Juan Carlos Del Real

 DEL VULGO A LO EXCELENTE

La edad de piedra sirve para catalogar el inicio de la evolución humana. Aquella evolución en donde la raza comenzaba a cobrar conciencia sobre su poder de manipular el entorno y de usar lo provisto para su beneficio o destrucción. Aquí el hombre comienza a pensar en lo que una simple piedra que servía como obstáculo en su diario caminar, ahora es una potente herramienta que le suministrara alimento y facilitara sus tareas ante la sociedad.       
La estética aun no existía. La belleza se acababa de concebir como un futuro heredero de la evolución humana. La eficacia de las tareas era lo único que ocupaba la mente de aquellos que rasgaban el pensamiento. Me atrevo a decir que la piedra le mostró al hombre cómo evolucionar.

Y es que la piedra, siendo un material difícil de manipular, áspero, tosco, burdo, incompleto, sucio y ordinario logro hacer de las tareas del hombre un arte.

Dentro de la Masonería muchos de los símbolos que decoran nuestro taller, hacen alusión a la profesión ejercida por los albañiles o masones de la edad media, entendiendo que la definición material de estos últimos, es la de aquel que fabrica a cal y canto. Y ubicándonos, imaginariamente por un momento sobre esta época, podemos apreciar cómo era necesario que un maestro develara la forma adecuada en la que un aprendiz debía labrar su piedra para dar forma a ésta y transformarla en el útil material para edificar tan altos ideales.

Sin importar si nos ubicamos en el inicio de la evolución humana o a finales del perfeccionamiento arquitectónico. La trascendencia de la materia prima es esencial.

LA PROMESA DE LA PIEDRA

Sin más rodeos. Es imprescindible exaltar la representación Masonería que la PIEDRA BRUTA tiene para con los Aprendices, y es que es precisamente esta evolución y aprovechamiento de sus elementos lo que hace la diferencia para que cada individuo pueda ver en una piedra sin forma la promesa de una piedra cúbica.

Sabido es que durante nuestra carrera masónica, las enseñanzas develadas tienen que ir de la piedra bruta a la piedra cúbica. Ya que la piedra bruta simboliza el estado de imperfección en el que nos encontramos, no solo los Aprendices de Masón sino todos los seres humanos, sumergidos en el mar de la ignorancia y la conformidad.

La irregularidad y las asperezas de la piedra bruta simbolizan las pasiones del Ser Humano. Son todas aquellas características que  delimitan el crecimiento y evolución del individuo atándolo irrefutablemente  a los vicios que tanto queremos destruir.

Es precisamente este pensamiento el que nos puede explicar mejor nuestra tarea de desbastar la piedra bruta. Ya que nuestra labor como Aprendices es la de remover estas impurezas para que poco a poco, por medio de la perseverancia, el estudio y el trabajo continuo logremos obtener la piedra cúbica escondida bajo los sobrantes de la piedra bruta.

La belleza de la irregularidad se encuentra en la potencia de la imaginación. Lo más importante que hay que recalcar de la piedra bruta es que en ella se encuentra el objetivo que queremos conseguir. Lo cual, analógicamente nos demuestra que en nosotros mismos se encuentran todos los elementos para conseguir LA VERDAD.

Una piedra sin forma es un ideal no realizado. Los Aprendices con sus herramientas, sus anhelos, sus investigaciones, su perfeccionamiento, son los Masones del mañana. En lo personal, lo más importante de este símbolo es que encierra la belleza de una promesa sin forma, en donde el esfuerzo que realice el artista sobre ella se verá reflejado para admiración de los espectadores.

El verdadero Masón es capaz de ver la belleza encerrada en una jaula de piedra bruta. Es capaz de ver en su interior y notar la virtud, exaltada por su pronta liberación. Es por esto que los Aprendices tienen encomendada la tarea de desbastar la piedra bruta: para poder encontrar en ellos mismos las respuestas que el Gran Arquitecto planteó. Para encontrar por medio del trabajo y la dedicación la obra maestra que sus virtudes plasmaran en el mundo.

“La morada de Dios está hecha por la voluntad
de transformar lo burdo en perfecto”

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias hermano Juan Carlos por esta luz que me ayuda comprender la filosofía de la masonería.
Feliciano.

Anónimo dijo...

Gracias la virtud es ya no sufrir de nuestras propias decisiones.
Efrain Varela

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