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miércoles, 12 de diciembre de 2007

TRADICIONES DECEMBRINAS 3

Por: Francisca Martin Cano


HISTORIA DE JESÚS COMO UN MITO AGRÍCOLA

Los mitos de las religiones agrícolas que estaban vigentes en muchas regiones del universo con mucha anterioridad antes del nacimiento de la era cristiana, siguen exactamente el mismo esquema: los protagonistas de la historia de la agricultura son una Virgen y un hijo-a / paredro que nace y muere para dar de comer a la humanidad.

Diosa Madre llamada en diferentes panteones: Afrodita, Aine, Alilat, Anat, Anahita, Asera, Artemisa, Astarté, Asthoret, Astronoe, Axieros, Baalat, Baaltis, Belona, Bendis, Ceres, Cibeles, Cotito, Cuerauápari, Damia, Dana, Demeter, Dictina, Eithinoha, Freia, Grania, Hannahanna, Hercina, Hi'íaka, Inanna, Ishtar, Isis, Ixmucana, Kerri, Krumina, Lusia, Ma, Mari, Milita, Prithivi, Retia, Rhiannon, Rozanizy, Salambó, Sena, Syra, Tailtiu, Tanit, Venus, Wekatama, (Virgen María),...

Y paredro llamado: Acavister, Atis, Adonis, Amanus, Aranrhod, Ariadna, Axiokersa, Auxesia, Bhavani / Kali, Basa Grande, Baal, Britomartis, Combabo, Cora, Diarmaid, Dumuzi, Dusura, Earles de Desmond, Eshmund, Europa, Ferefata, Galia, Gugalanna, Hipólito, Ixquic, Libera, Lohiau, Lugna, Lúufri, Melqart, Melcario, Milcrato, Misa, Nigola, Onatag, Orión, Osiris / Horus, Pelles, Perséfona, Proserpina, Pwyll, Rod, Robigo, Sabacio, Sandón, Shamin, Tammuz, Telepino, Virbius, Xaratanga, (Cristo / Jesús)...

De estos seres mortales dice HUSAIN (1997, 79): "En estos mitos agrícolas el hijo representa la semilla enterrada, hasta que reaparece con la forma de planta que comienza a brotar. Las plantas maduran hasta ser cosechadas y el ciclo entero vuelve a representarse."

Describe BERNABÉ (1987, 42)(Introducción): Textos literarios hetitas. Alianza Editorial, S. A., Madrid.:

"... un dios muerto desmembrado y resucitado (aspecto que se aviene con la «muerte» de la espiga, la siembra y el brote de la nueva espiga, en el caso de los dioses del grano),..."

Leemos en la Encicl. Espasa, Tomo 40 (1991, 860): "Frazer reconoce en el mito osiriano todas las características del culto de un espíritu de la vegetación. Osiris sería uno de estos dioses agrarios que cada año, en el tiempo de las cosechas, son desmembrados por las hoces y que enterrados en forma de semilla renacen durante la primavera á (sic) impulsos de una nueva vida. A pesar de la pompa con que en los tiempos posteriores los sacerdotes rodearon la adoración de Osiris, la concepción del dios como el grano de trigo aparece clara en la festividad de su muerte y resurrección celebrada primero en el mes de Khoiak y después en el mes de Athyr. Tal festividad estaba esencialmente dedicada a la siembra,..."

De manera que el origen de la religión cristiana, al igual que el de las mitologías paganas es la historia de la agricultura. Y por tanto el cristianismo es una religión agrícola, de ahí que Jesús sea el "fruto del vientre" de la Virgen y personifica el pan de cereal que según el mito dice al repartirlo a sus discípulos: "Tomad y comed, éste es mi cuerpo." (Mat, 26, 26) y también Jesús es el fruto de la vendimia / el vino contenido en un cáliz, del que dice (Mat, 26, 27): "Bebed de él todos, que esta es mi sangre..."

Si se tiene en cuenta la consideración que estas expresiones están contando la historia de la agricultura, se entenderá la metáfora de que Jesús / Cristo muere como semilla (que se entierra para germinar) y resucita como vegetación y flores en la primavera y nace de la Madre Árbol como fruto maduro para dar de comer a la humanidad: como espiga de cereal o como fruto de la vendimia = cuerpo y sangre.

Lo confirma el eminente mitólogo CAMPBELL en texto aportado por Moyers (1991, 159): En diálogo con Bill Moyers. El poder del mito. Emecé Editores, S. A., Barcelona: "La historia de Cristo implica la sublimación de lo que originalmente era una imagen vegetal muy sólida. Jesús está en la Rama Sagrada, el árbol, y él mismo es el fruto del árbol."

Y ratifica que el nacimiento de Jesús se refiera a su identificación con el fruto maduro el hecho de que los mitólogos cristianos denominaran a Jesús como Mesías, que muestran que interpretaron mal lo que no era más que una metáfora agrícola, tras apropiarse de mitos de religiones precedentes y que no entendían. Por lo que dieron el apelativo de Mesías confundiendo su significado e interpretándolo con la palabra messias del hebreo meschiaf = El Mesías e igual a Cristo en latín = Ungido, en vez de relacionarla con el concepto del que se apropiaron de otra religión y que no entendieron: la palabra messis = recolectar las frutas [de messis, siega, cosecha, recolección de productos de la tierra, BLÁNQUEZ (1985, 962): Diccionario: Latino-Español. Tomo 2. Editorial Ramón Sopena, S. A., Barcelona).

De forma que la pregunta de Herodes a los magos: "... dónde había de nacer el Mesías." (Mat, 2, 4), se debería interpretar en realidad: dónde había de nacer el fruto de la recolección, la uva de la vendimia, el cereal,... Y la afirmación de (Luc, 2, 11): "os ha nacido hoy un Salvador, que es el Mesías...." significaría: os ha nacido el fruto de la recolección, el cereal, la cosecha que salva a la humanidad para que no muera de hambre.

La metáfora agrícola de que el nacimiento de un bebé de una Madre (malinterpretado como la llegada del Mesías) se refiera a la recolección de frutos está en el origen de que recolectar las frutas se diga en diferentes lenguas con palabras derivados del nombre de la Diosa Madre de las Cosechas o el de su hija-o, símbolo de la nueva cosecha de frutos. Así la palabra messis = recolectar las fruta provenía del nombre de la Diosa Mesias / Mesías adorada en la región de La Mesia / Misia, Danubio (Servia y Bulgaria), en latín se dice

demetere = recolectar, que evidencia su origen en el nombre de la Diosa Demeter, Madre Virgen de las Cosechas, o carpere = recolectar fruta, derivado del nombre de la Diosa Carpo / karpo "Fructificación" (del griego karpós = fruto) de los Frutos, o cerealia = recolectar mieses / cereal, cuyo origen está en el de la Diosa Ceres Madre de los Cereales, o segestis / seges = segar / recolectar las seges / mieses deriva de la Diosa Segesta, o vendimiare = recoger frutos de viñas proviene del nombre de la Diosa Vendimiatrix "Vendimiadora", o fructescere = fructificar del nombre de la Diosa romana Fructesa /Frugeria / Fructeria,...

Por lo que la fiesta de la Navidad que pretende celebrar el nacimiento de un ser Divino de una Madre Virgen es una metáfora religiosa que relata la culminación de la historia de la agricultura, en el que el nacimiento de Jesús, se identifica con el nacimiento que se celebraba el 24 de diciembre de otros hijos-as de Madres Vírgenes de otras religiones antecesoras. Y bebés que se identifican con el fruto del vientre de la Madre Virgen, tras haber sido semilla que por fin se convertían en fruto como: Mitra adorado en Babilonia, Persia y Capadocia, Buda en La India, Horus en Egipto, Sida "Granada", Misa y Libera "Uva" en regiones griegas, etc, etc. Y se refieren a la fiesta de recolección de invierno.

HISTORIA DE JESÚS COMO UN MITO ASTRONÓMICO

El nacimiento de Jesús, según el evangelista Mateo (2, 2) fue anunciado a una serie de magos por una estrella, de la que leemos exactamente en nuestra Biblia traducida por Eloíno Nácar: "Hemos visto su estrella al oriente,..." y más adelante pone en Herodes la pregunta a los magos "tiempo de la aparición de la estrella".... "... estrella que habían visto en oriente les precedía, hasta que vino a pararse encima del lugar donde estaba el niño"(Mat, 2, 9-10).

El mitólogo usa varias expresiones para referirse a la estrella que aparecía en un tiempo determinado. En una parece referirse a que los magos la vieron cuando ellos estaban en un país de oriente y en otra parece ser que la vieron surgiendo por oriente / por el este (dualidad que indica la ambigüedad e inseguridad del que narra un mito que no entiende).

Respecto al movimiento de la estrella leemos en la citada enciclopedia de TEMPESTI: "Lo maravilloso de las palabras de San Mateo es la afirmación de que la estrella precedía a los sabios cuando, en Jerusalén, se dirigieron hacia el sur para ir a Belén. Esto significaría que la estrella se desplazó hacia el sur en vez de sufrir el usual desplazamiento hacia el oeste. Y además se paró sobre el establo donde se encontraba el niño. Ninguna de estas descripciones es conciliable con un fenómeno astronómico."

Lo que mostraría que no se puede tomar en sentido literal lo contado por los evangelistas respecto a la aparición de la estrella de Belén ya que ninguno de los cuerpos celestes con los que se podría identificar puede actuar de forma independiente. Por lo que no es posible explicar la estrella de Belén considerándola como la aparición de un cometa o supernova que aparece y se inmoviliza.

Pero existe una explicación que nos ha resultado especialmente interesante para nuestro trabajo. Nos referimos a la que dan los enciclopedistas de la citada Enciclopedia El Universo bajo la dirección de TEMPESTI (1982, 1590) y así afirman: "Las palabras «en

Oriente» pueden significar «en su levantamiento heliaco», es decir, «aparecida con los primeros rayos del alba.»"

Esta interpretación se acerca a la explicación que nosotros proponemos: la "estrella al oriente" se referiría a la aparición de una estrella por oriente / por el este, pero no compartimos la interpretación de que se refiera a su aparición matutina, sino consideramos que se referiría exactamente a su aparición crepuscular.

Y proponemos que la estrella de Belén se referiría a la aprición por el este de la ESTRELLA ESPIGA de la constelación de Virgo, cuyo orto crepuscular tenía lugar efectivamente en época arcaica el 24 de diciembre, hoy tal situación estelar tiene lugar el 10 de marzo. Presentamos en el Mapa 1 la situación estelar a la que nos referimos.

Nuestra deducción obvia se apoya sencillamente en el calendario astronómico arcaico que estaba retrasado dos meses y medio respecto al actual, según se deduce de diferentes fuentes. Así lo evidencia el hecho de que hace más de 2.000 años el levantamiento heliaco de la estrella Sirio de la constelación Can Mayor tuviese lugar el 21 de junio [lo podemos confirmar en la Enciclopedia Espasa, Tomo 43 (1988, 1067)]. Y podemos comprobar en el Planisferio de Ayala que tal hecho MATUTINO ocurría a las 8 de la mañana del 21 de junio arcaico y que corresponde a la situación estelar que tiene lugar actualmente a las 3 de la mañana del 5 de septiembre (75 días = 5 horas). Tal dato también serviría para fijar que tal situación estelar VESPERTINA tendría lugar a las 20,30 horas del actual 5 de diciembre y a la 1,30 del 21 de septiembre arcaico (75 días = 5 horas).

Teniendo fijadas las horas que marcan las situaciones estelares vespertinas se puede observar mirando el Planisferio que precisamente a las 20,30 del 10 de marzo actual, la situación estelar sería la misma que a la 1,30 del 24 de diciembre arcaico (75 días = 5 horas), cuando se producía el orto crepuscular de la estrella Espiga de la constelación Virgo.

De manera que dado que ese día se producía el orto de la estrella Espiga de Virgo, su aparición al oriente tras el Sol ponerse anunciaba la fiesta de la recolección. Y sabemos que en aquella época el 24 de diciembre se celebraba esta fiesta agrícola en diferentes regiones, cuando tenía lugar la recolección de espigas de cereales y la vendimia.

Siendo por tanto los nacimientos de bebés de Madres Vírgenes, metáforas religiosas de la situación estelar reflejada en el Mapa 1, cuando se producía por oriente al atardecer el orto de las estrellas Espiga y Vendimiadora de la constelación Virgo, y anunciadores de los frutos de la recolección = los hijos de la Diosa Virgen, que los daba a luz como metáfora de la nueva cosecha de mieses y uvas. Lo que evidenciaría que los nombres de las estrellas Espiga y Vendimiadora no tienen carácter arbitrario, ya que aluden semánticamente a la tarea que anunciaba en época arcaica su orto crepuscular. Y día en que en diferentes panteones se celebraba el nacimiento de un bebé o de mellizos de una Diosa Madre de forma virginal. O sea que la "estrella de oriente" anunciaba el Mesías (messis = recolectar las frutas).

Por lo que la estrella que los magos vieran fue malinterpretado por personas que renegaban del conocimiento astronómico y en el que eran expertas las sacerdortisas de los cultos de las religiones paganas que la iglesia cristiana se empeñó en desacreditar y eliminar. Y que el verdadero significado de la estrella que "se paró" sobre la gruta tiene un significado metáforico.

Su fundamento está en el hecho de que en época anterior al cristianismo normalmente se fundaban ciudades o se construían santuarios en aquellos lugares en donde parecía estar posado un cuerpo celeste en determinado momento, es decir en aquellos sitios en los que vistos desde lejos y recortándose contra el horizonte se producía el orto o el ocaso crepuscular de una constelación o estrella, que en la distancia parecía posarse un instante allí.

Por lo que posiblemente la cueva de Belén donde pretendidamente nació Jesús y con anterioridad nacería otro bebé Divino de la Diosa Astarté o Anat o Asthoret o Asera,... fue construida justo en el lugar en el que para personas saliendo de Jerusalén se dirigieran hacia el sur para ir a Belén, se veía recortándose contra el horizonte el orto crepuscular de la estrella Espiga de Virgo, el día del calendario del 24 de diciembre arcaico. Y que los evangelistas ignorantes de la astronomía adjudicaron por error a la estrella la capacidad de moverse y pararse de forma maravillosa en un solo lugar.

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